Aproximadamente entre 30 y 50 por ciento de los adultos mayores de 65 años que son independientes y que viven en su domicilio han tenido cuando menos una caída al año. La incidencia aumenta 50 por ciento en mayores de 75 a 80 años, y entre 40 y 50 por ciento en los adultos mayores con cuidados prolongados en instituciones de salud y en los adultos mayores hospitalizados entre 20 y el 25 por ciento.
Algunos estudios coinciden en destacar que un 30 por ciento de las personas mayores de 65 años sufre alguna caída en el periodo de un año, y la mitad de ellos se vuelven a caer posteriormente, del total de las caídas, un 20 por ciento requiere atención sanitaria, y en 10 por ciento de los casos se trata de lesiones importantes, fracturas, lesiones blandas, que causan incapacidad, hospitalizados y hasta la muerte.
La muerte como consecuencia directa de una caída, se produce 2 por ciento de los mayores de 65 años. Casi la mitad de estas muertes son consecuencia de complicaciones, especialmente después de una fractura de cadera debido a una caída.
El mayor riesgo de accidentes en personas adultas mayores se dan dentro del hogar con casi 40 por ciento del total de éstos, le sigue la calle con 34 por ciento, entre los accidentes más comunes se encuentran: caídas, quemaduras y cortaduras y, finalmente, accidentes en carros.
De manera general es necesario prevenir los accidentes sobre todo de los adultos mayores, ya que esto condiciona una parte importante en el mantenimiento de su funcionalidad física, mental y social.
Las medidas generales necesarias para crear un ambiente seguro en la casa, estarán encaminadas a contribuir a prevenir accidentes o lesiones en los adultos mayores. Sin embargo, los diversos habitantes del hogar deberán tomar en cuenta las siguientes recomendaciones: considerando los grados de funcionalidad y padecimientos como: Epilepsia, Alzheimer, otras demencias o algún tipo de discapacidad física o visual. Es importante aclarar que las recomendaciones específicas mencionadas en cada condición médica particular, pueden aplicarse también en otras condiciones de salud diferentes a las especificadas o incluso en personas sanas.
Ambiente saludable y seguro para los adultos mayores
• El silencio es parte indispensable para descansar y relajarse. Si la casa se localiza cerca de un lugar ruidoso como una avenida transitada o ruta de avión, es conveniente disminuir el ruido utilizando materiales aislantes como corcho o hule espuma o amortiguarlo con barreras naturales como plantas altas o árboles.
• Los lugares más iluminados deben ser la cocina, el comedor y habitaciones ya que son sitios donde se permanece más tiempo.
• Se recomienda desconectar los aparatos electrodomésticos mientras no se encuentren en uso ya que se puede evitar radiaciones inútiles y ahorro, es importante instalar el polo de tierra porque los protege de descargas eléctricas fuertes y riesgos. Cerciorarse de que los enchufes de aparatos eléctricos no queden conectados permanentemente en los baños.
• No fumar, y si lo hace, no hacerlo en el interior de la casa y menos aún en la
cama.
• Abrir ventanas todos los días para que circule el aire, pero evitar corrientes.
• Abrir el agua fría antes que la caliente para evitar quemaduras, luego regule al gusto.
Es de vital importancia ser conscientes que los accidentes no son casuales sino que casi siempre tienen una causa prevenible y por tanto el que parezcan sorpresivos es solo apariencia porque las lesiones tienen riesgos específicos que son corregibles.
Uno de cada tres adultos mayores de 65 años tiene probabilidad de caer cada año, y a esa edad, las caídas son la principal causa de lesiones cuyas complicaciones podrían incluso conducir a la muerte. Afortunadamente la mayoría de las caídas no son graves, pero se deben considerar varias medidas de prevención en el hogar para evitarlas:
• Instalar barras bien afianzadas para sostenerse en duchas y tinas, de ser necesario un lugar para sentarse y ayudas para levantarse del inodoro.
• Colocar tapetes antideslizantes en duchas, tinas y sus lugares de salida.
• Utilizar preferentemente jabón líquido con despachador e instalarlo a la altura adecuada para evitar que se incline y caiga por vértigo en la ducha.
• Los cojines adicionales en el asiento de sofás o sillas pueden ofrecer una elevación adecuada que permita sentarse y pararse con menor esfuerzo.
• Para adultos de edad más avanzada, es preferible que los muebles tengan brazos.
• Evaluar el o los sitios de la casa en los que alguno de sus habitantes mayores haya caído y realizar las modificaciones adecuadas al lugar para evitar que se repita.
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